El impacto que recibimos cuando la pareja se rompe es el mismo que el de la muerte de un familiar.

Es un duelo en toda regla, se vive como un desgarro, como un dolor muy profundo.

La diferencia entre el duelo de la muerte de un familiar al duelo por la ruptura de la pareja, es que al familiar lo soltamos aceptamos que se ha ido, pero cuando la relación se rompe y tenemos un fracaso amoroso nos queda el componente de la esperanza, nos torturamos a nosotros mismos, vivimos en el pasado pensando que existe la posibilidad de volver a recuperar a esa persona, de volver a los viejos tiempos no soltamos.

Sufrimos por creencias, apegos, miedos ya que convertimos a la pareja en el sumun de la vida, la convertimos en aquel concepto que todos queremos tener, vivir o alcanzar. Nos hemos creído el cuento de príncipes y princesas, que alguien aparezca como en los cuentos, que nuestra historia de amor sea de cuento, y tachan!!! aparece esa persona….

¿Pero que pasa cuando nos vemos incapaces de perpetuar la relación? ¿Cuando aquello hace aguas? ¿En serio que no viste las señales? Cuando tenemos un fracaso amoroso el cual no hemos visto venir, entramos en la etapa de negación. El impacto es tan grande que no queremos aceptarlo y entramos en otra etapa que es la etapa de culpa. Esta etapa la vivimos como si fuésemos defectuosos como un fracaso. Nos comparamos con otras personas, vemos como ellos si tienen a la pareja perfecta y yo no, me estaré haciendo mayor, pasan los años y como que no consigo tener pareja, etc.

Tenemos unas creencias vinculadas en cuestión de pareja que no son reales, creemos que si una relación dura mucho tiempo es buena y si dura poco es mala, esto es igual a CREENCIA LIMITANTE! Nos perturba no conseguir ese largo pazo, por lo que permanecemos en relaciones caóticas y disfuncionales donde no somos felices, pero aguantamos con tal de acogernos al modelo que nos han inculcado y/o programado la sociedad, la familia, etc. por lo que aguantamos lo que sea con tal de tener una relación a largo plazo.

Las relaciones no son ni buenas ni malas en función del horizonte temporal, una vida entera juntos no significa que sean felices. Nos han educado en el amor para toda la vida como objetivo vital que hay que conseguir. ¿Pero que pasa cuando ese amor no es para toda la vida? Pues que sufrimos, y nos frustramos.

Si fuésemos capaces de entender que lo esencial es disfrutar de cada instante, no viviendo en el pasado y que nuestra mente no nos torture con el fracaso, con que no lo conseguí, bla, bla, bla bla.

Soltar la idea de que una relación es para siempre, esta es una idea y modelo que funcionaba con generaciones pasadas. Estamos educados en que si tienes pareja algo esta bien conmigo, por lo que estas adaptado o adaptada al modelo establecido. Depende de tu momento evolutivo puede que necesites una pareja o no la necesites. La creencia de que la pareja es para toda la vida y que si una relación termina es un fracaso, la tenemos muy arraigada.

Las personas con las que te relacionas son aquellas con las que vas a evolucionar, esta unión tiene un propósito, una enseñanza. Cuando de esta unión ya has evolucionado hay que soltar, la vida te lo muestra, te está avisando, te manda señales la relación, pero estamos inmersos en viejos patrones de creencias inculcadas que no son nuestras que aguantamos lo que nos echen con tal de tener ese ideal de pareja para toda la vida.

El proceso de soltar para algunos o algunas dura toda la vida y para otros no. Lo increíble es que pensamos que si soltamos perdemos algo, porque no confiamos en la vida. En realidad no pierdes nada ya que si tienes pendiente un aprendizaje la vida te pondrá a esa persona delante, la vida te la va a traer.

Pero somos tan obstinados que tratamos de planear, controlar un compromiso férreo porque nos da miedo soltar porque tenemos apego. No confiamos en la vida ni en sus procesos, no confiamos en nosotros.

Para superar una ruptura es muy sanador confiar en la vida y en sus procesos y a soltar. Nada pasa por casualidad, y si esa persona tiene que estar en tu vida volverá, pero no depende de ti. Ama a tu pareja todo el tiempo que esté contigo, cuando dejes de amarla suéltala….os seguiréis amando desde otro plano, desde el respeto, la admiración y desde haber hecho juntos un camino evolutivo como persona, desde haber conseguido juntos los sueños de cada uno.

Cuéntanos como fue tu duelo. Esperamos tus comentarios.

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Hasta pronto, seguimos!!!

 

 

 

 

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